Saltar al contenido

Guía gratuita de Iñigo Palacios

Por qué lo dejas (y cómo no)

Lo que separa a quien consigue resultados de quien vuelve a empezar cada lunes

Iñigo Palacios

Iñigo Palacios

Coach personal 1:1 en Bilbao y Bizkaia, online y presencial

¡Hola! Soy Iñigo Palacios, coach online. Hay personas que logran resultados y otras que pasan los años sin ver cambios reales. La diferencia no está en la genética ni en la suerte, sino en la base sobre la que construyen.

Muchos buscan resultados rápidos copiando lo que hacen quienes ya los tienen, pero sin haber construido antes esa base. Y cuando no llegan los resultados, lo dejan.

En esta guía te cuento por qué pasa y qué hacer para que esta vez no te pase.

Desconfía de lo rápido

No hay transformaciones milagro. Nadie que trabaje en serio te puede asegurar grandes resultados a corto plazo. Es más, nadie te puede asegurar resultados. Desconfía de quien lo haga.

Lo que sí te puede asegurar alguien es trabajo, constancia y dedicación. Con esos tres valores se consiguen los resultados.

Las rutinas de copiar y pegar no son para ti

Por las redes circulan muchas rutinas y dietas extremas. Son generales, nada personalizadas, y no entienden tu contexto ni tu día a día. Lo que le vale a una persona no tiene por qué valerte a ti.

Empieza con una rutina simple, centrada en los básicos (sentadilla, press, peso muerto, remo y dominadas), y una alimentación equilibrada que puedas seguir: proteína en cada comida, sin planes restrictivos.

Compárate solo contigo

Ver el progreso de los demás está bien para motivarte, pero el protagonista de tu proceso eres tú. Cada persona responde a su manera: la genética, el tiempo y el contexto de cada uno son distintos.

Si estás empezando, no es justo que te compares con alguien que lleva años. Y menos conmigo, que llevo toda una vida dedicada al fitness.

Cuenta con los días malos

Este no va a ser un camino fácil. Va a haber días en los que no te apetezca o no te salgan las cosas. A mí me encanta entrenar y tampoco me apetece siempre.

Vas a cometer errores, y eso es bueno: equivocarse no es fallar, es avanzar. Así aprendes lo que no tienes que hacer.

La disciplina reduce la dependencia de la motivación. No te preguntas si te apetece. Lo haces, porque sabes adónde te lleva.

Qué hacer el día que todo se tuerce

Cuando te veas saturado y con ganas de tirarlo todo, sigue estos pasos:

  • Para 5 minutos. Respira hondo.
  • Escribe: ¿qué me está saturando ahora mismo?
  • Elimina o pospón lo que no depende de ti.
  • Haz una tarea pequeña del plan, aunque sea una.
  • Sal a caminar 10 minutos.

Para terminar

Mírate al espejo y convéncete de que tienes un potencial por descubrir. No lo hagas por mí ni por los demás, hazlo por ti. Los grandes objetivos solo se consiguen con dedicación y tiempo, y los malos días también cuentan si sigues adelante.

Si quieres que esta vez sea la definitiva, con alguien detrás que te ayude a no dejarlo, escríbeme por WhatsApp y vemos tu caso. Te acompañaré con mucho gusto.

¿La prefieres en PDF para leerla con calma? Te la mando por correo.